Hoy te traemos novedades de nuestra investigación sobre el biogás y el biometano en España. La primera, una entrevista en la que podrás comprobar que, cuando la ciudadanía se organiza, puede cambiar leyes de arriba abajo y obligar a que se tomen medidas claras frente a un sector económico por muy poderoso que sea. ¿Influye la cercanía de las elecciones? Seguro. ¿No se hubiera logrado el cambio sin una protesta clara e informada? Sin duda alguna. La segunda, un análisis precisamente de la comunidad autónoma que quiso ser la abanderada de ese sector económico y ha tenido que echar el freno y revisar las normas.
También queríamos contarte que estamos muy contentos. La sensación de utilidad que sentimos tanto por la enorme acogida y difusión del mapa interactivo de El Agua de tu Pueblo, que actualizamos cada mes con los niveles de nitratos en agua del grifo y que ya habéis consultado más de medio millón de personas, se ha repetido con la última investigación: la radiografía de la guerra del biogás y el biometano en España. Crear herramientas en abierto que permitan conocer la realidad que te rodea es uno de nuestros objetivos porque creemos en el periodismo como servicio público.
El mapa interactivo del biogás y el biometano, donde puedes ver la situación de tu pueblo, está siendo ampliamente utilizado y compartido, tanto por profesionales del sector como por vecinos de municipios donde se está tramitando la instalación de estas plantas. Nos está contactando gente de todo tipo, de empresas, de municipios, para agradecernos el trabajo y también para aportar datos y darnos pistas sobre lo que está ocurriendo por todo el territorio nacional.
Es un asunto que forma parte del día a día de muchas comarcas y regiones, aunque rara vez abre periódicos e informativos nacionales.
Esta semana te escribimos para contarte que acabamos de publicar una nueva entrega de la investigación. Como te contamos en el boletín anterior, hemos estado meses trabajando en un proyecto que no termina aquí: iremos publicando nuevos reportajes, entrevistas e interactivos sobre un asunto disruptivo capaz de influir en la situación social, medioambiental y económica de muchos pueblos de España.
Esta vez ponemos el foco en Castilla-La Mancha, la comunidad donde se está ensayando hasta dónde puede llegar el boom del biometano y dónde empiezan sus límites.

Hemos publicado un reportaje sobre la situación en esta región y una entrevista con la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez. La Junta prepara un decreto específico para ordenar estos proyectos después de meses de protestas y la consejera nos responde sobre algunas de las polémicas surgidas en la región alrededor de estas plantas.
Castilla-La Mancha es una región con casi la mitad de su territorio declarado zona vulnerable por nitratos, decenas de pueblos movilizados y más de setenta expedientes de biogás y biometano. La mayoría prometen convertir residuos ganaderos y agroindustriales en gas renovable para inyectarlo a la red. Sobre el papel, suena como la solución perfecta. En la realidad de los pueblos, la historia es muy distinta.
El reportaje arranca en Torralba de Calatrava, un pueblo de Ciudad Real donde una planta proyectada decía que iba a tratar 110.000 toneladas de purín de cerdo al año. El problema es que, en un radio de 35 kilómetros, todas las granjas de cerdos registradas apenas producirían unas 10.000 toneladas. La planta pedía diez veces y media el purín que había cerca. Para alimentarla harían falta unos 25 camiones diarios con residuos y otros 25 para sacar el digestato, el residuo que queda después de producir el gas.
También contamos la historia de dos pueblos de Toledo separados por pocos kilómetros de distancia pero por un mundo en su percepción del biometano. Hemos estado con sus alcaldes.

Gálvez es el municipio con más purín de cerdo de Castilla-La Mancha. Tiene más de 160.000 cabezas de porcino y el alcalde defiende el biometano como salvavidas para sus ganaderos.

A pocos kilómetros se encuentra Casasbuenas. Allí no está la planta, cuyas cúpulas se ven sin embargo desde el pueblo porque está justo en la frontera con el municipio vecino de Noez. Casasbuenas denunció los olores de la primera planta de biometano en funcionamiento de Castilla-La Mancha y sus reivindicaciones han provocado que se incluya en la futura normativa algo que puede parecer evidente pero en lo que nadie había pensado hasta que un pueblo de poco más de 200 habitantes denunció que aquello era insoportable.
👉 REPORTAJE | Castilla-La Mancha, el laboratorio del boom del biometano
Entrevista con Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha

La consejera adelanta varias medidas que pueden cambiar el mapa del biometano en la región. Las plantas tendrán que estar a más de 2.000 metros de los cascos urbanos. Los ayuntamientos deberán votar los proyectos en pleno antes de que salgan adelante. El decreto obligará a cubrir balsas, controlar olores, transportar residuos en camiones estancos y tratar el digestato para convertirlo en abono orgánico.
"Los proyectos que no estén a más de 2.000 metros se caerán", dice Gómez en la entrevista. Según la propia consejera, una veintena de expedientes en tramitación no cumpliría ahora esa distancia y tendría que buscar otra ubicación o desistir.
👉 ENTREVISTA | Mercedes Gómez: "Los proyectos de biometano que no estén a más de 2.000 metros [del casco urbano] se caerán".
Esta nueva entrega forma parte del especial que abrimos con la radiografía nacional del biogás y el mapa interactivo de plantas. Si todavía no lo has visto, puedes entrar por aquí:
👉 ESPECIAL | La guerra del biogás
👉 REPORTAJE | Radiografía de la burbuja del biogás
👉 MAPA INTERACTIVO | Explora las plantas de biogás de tu pueblo
Vamos a parar unas semanas para recuperar fuerzas. A la vuelta seguiremos publicando nuevos reportajes, investigaciones, entrevistas e interactivos.
Como siempre, gracias por apoyar un periodismo que necesita tiempo, datos, documentos y muchas horas leyendo expedientes que casi nadie mira.
Hasta aquí, la newsletter. Feliz verano.
HAZ POSIBLE ESTE PERIODISMO
Queremos seguir contando las historias que importan. Las que te importan.
Ayuda a sostener nuestro trabajo por tan solo 36 euros al año.