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España tiene 341.000 viviendas turísticas ofertadas en Internet, según la medición de mayo de 2026 del Instituto Nacional de Estadística (INE), que extrae periódicamente la oferta de las principales plataformas de alquiler turístico y cruza con los registros autonómicos. Son 40.800 menos que en mayo de 2025, un descenso del 11%. Madrid y la costa valenciana caen con fuerza; Málaga y Sevilla apenas bajan.
La oferta de viviendas turísticas es cíclica. Sube y baja con la temporada, pero su análisis en el tiempo puede mostrar la tendencia general del mercado. Los tres municipios que más suben son destinos de playa: Roses (Girona), Benidorm (Alicante) y Sanxenxo (Pontevedra). Suman casi 1.400 más que en noviembre, aunque los tres siguen por debajo de la oferta publicada el mes de mayo del año anterior.
Entre mayo y noviembre de 2025 la oferta cayó en 52.000 viviendas. Esa bajada coincide con la obligación de tener un número del registro único para anunciarse, exigible desde el 1 de julio de ese año, y con la retirada de anuncios que el Ministerio de Consumo ordenó a Airbnb.
Este mapa muestra, sección censal a sección censal, qué porcentaje del parque de viviendas se destina al alquiler turístico. Los datos proceden de la medición de mayo de 2026 del INE y se comparan con el censo de viviendas de 2021. Busca tu municipio o dirección, pulsa para geolocalizarte y ver las viviendas turísticas a tu alrededor, o navega libremente haciendo zoom en cualquier punto de España.
Visita guiada: explora algunos de los municipios con mayor presión
Descubre cuántas viviendas turísticas hay en tu calle
El mapa muestra una presión desigual de las viviendas turísticas en España. En municipios turísticos como Yaiza (Las Palmas), en la isla de Lanzarote, más de 1 de cada 5 viviendas es turística, y una sección censal llega al 27%. La Oliva (Las Palmas), en la isla de Fuerteventura, tiene cifras similares, con una sección donde más de 1 de cada 3 viviendas es turística.
Las viviendas turísticas representan el 1,28% del total de viviendas censadas en España, pero utilizar solo este dato agregado es engañoso, ya que las 341.000 viviendas turísticas se reparten de forma desigual por el territorio. El dato de cada municipio también puede ocultar su impacto. Ciudades como Madrid o Barcelona tienen porcentajes por debajo de la media, pero dentro de ellas hay zonas de apenas unas calles donde las viviendas turísticas superan el 15% del total de viviendas.
Conocer con toda la precisión posible cuántos pisos turísticos hay y dónde están es fundamental para evaluar su impacto y tomar decisiones legislativas sobre su efecto en la vivienda residencial, pero no es un ejercicio fácil.
En 2019, el INE intentó recopilar esta información a través de los registros de las comunidades autónomas, pero se encontró con la inexistencia o desactualización de dichos registros. En la actualidad, la única forma fiable de reflejar la realidad del mercado es extraer directamente los datos de las principales plataformas digitales de alquiler turístico. Esto es lo que hace el INE desde 2020, a través de un proyecto experimental para scrapear tres de las plataformas más utilizadas.
En la segunda mitad de 2024, el INE cambió las fechas de su medición, que pasó de febrero y agosto a mayo y noviembre para adaptarlo mejor a un momento de mayor publicación de ofertas antes de cada temporada.
Regular los pisos turísticos en España sigue siendo complejo porque las competencias se reparten entre el Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos, y los requisitos cambian según el territorio.
El 2 de enero de 2025 entró en vigor un nuevo Real Decreto que creó un registro estatal para los alquileres turísticos y de temporada. Desde el 1 de julio de 2025, cada vivienda necesitaba un número de ese registro para anunciarse en Airbnb, Booking u otras plataformas, y el Ministerio de Vivienda podía ordenar a las plataformas retirar los anuncios que no lo tuvieran.
El 19 de mayo de 2026, el Tribunal Supremo anuló el registro estatal y la obligación de tener su número. Según el Supremo, el Estado no tiene competencia para crearlo, porque se superponía a los registros de viviendas turísticas que ya tenían las comunidades autónomas. Esos registros autonómicos, con sus licencias, siguen en vigor.
Por otra vía, la de la protección de los consumidores, el Ministerio de Consumo ordenó a Airbnb retirar 65.935 anuncios de pisos turísticos. Airbnb retiró cerca de 65.000 en julio de 2025.
A esa dispersión se suma una herramienta a escala de edificio. Desde abril de 2025, la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal exige que la comunidad de propietarios apruebe expresamente cada nueva vivienda turística. Para aprobarla, limitarla o prohibirla hace falta el voto de tres quintos de los propietarios.
En los últimos años varias ciudades han endurecido o reordenado su marco. En Madrid, el Plan RESIDE, aprobado en agosto de 2025, prohíbe los pisos turísticos en los edificios de viviendas del centro histórico pero sí permite que se pueda adquirir un edificio residencial completo y destinarlo a ese uso.
Barcelona, ciudad pionera en la regulación del sector, anunció en junio de 2024 que no aprobaría ningún plan que permita pisos turísticos. Su objetivo es que en noviembre de 2028, desaparezcan los cerca de 10.100 pisos turísticos con licencia de la ciudad.
En la Comunitat Valenciana, la ley de turismo exige a cada vivienda turística un informe municipal de compatibilidad urbanística. La Generalitat ha dado de baja del registro autonómico a más de 18.000 viviendas que no tenían la documentación exigida. En Valencia, el pleno aprobó definitivamente en marzo de 2026 unas normas que limitan las viviendas turísticas al 2% de las viviendas de cada barrio y distrito. En Alicante, el pleno suspendió en diciembre de 2024 los permisos para nuevas viviendas turísticas.
En Granada, el pleno municipal aprobó en mayo de 2025 una limitación del número máximo de viviendas de uso turístico por zonas, con un tope del 10% y con áreas donde no podrán otorgarse más autorizaciones. En Bilbao, el Ayuntamiento dejó en suspenso en octubre de 2024 las autorizaciones para viviendas turísticas y para habitaciones de uso turístico. En Málaga, el Ayuntamiento suspendió en toda la ciudad las nuevas viviendas turísticas este verano, durante un máximo de tres años. Sevilla limita desde octubre de 2024 las viviendas turísticas por barrios, con un tope general del 10%.
En Canarias, la Ley 6/2025, de 10 de diciembre, solo admite el alquiler vacacional donde lo permita el planeamiento municipal. Ese planeamiento debe reservar, por regla general, al menos el 90% de las viviendas para residencia (el 80% en El Hierro, La Gomera y La Palma). En Baleares, un decreto ley de abril de 2025 impide dar de alta nuevas viviendas turísticas en edificios de pisos en todas las islas, salvo casas adosadas o pareadas. Una ley de junio de 2026 mantuvo la prohibición y amplió las excepciones.
Nota metodológica: los datos son los que publica el INE en su estadística experimental de viviendas turísticas por sección censal (mayo de 2026). El porcentaje es el número de viviendas turísticas entre el total de viviendas de cada sección según el Censo de 2021. El propio INE advierte de que, para calcularlo, usa las secciones del Censo de 2021, «por lo que puede haber diferencias con el seccionado actual», es decir, con los límites de las secciones de hoy. Las 263 secciones con viviendas turísticas para las que el INE no ofrece porcentaje aparecen en el mapa con un color propio.