Al menos 257.000 personas residentes en 332 municipios de toda España no pudieron beber agua del grifo en 2024 debido a la contaminación por nitratos, según un análisis realizado por DATADISTA de la base de datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), publicada por el Ministerio de Sanidad esta semana. Ni beber, ni cocinar, ni lavarse los dientes. No era potable.
En estos municipios, una o varias de sus redes de abastecimiento tuvieron niveles de nitrato que superaron el límite legal de 50 mg/litro. Es un nivel perjudicial para la salud sobre el que la normativa obliga a avisar a la población, para alertar de que el agua no se puede consumir, así como a tomar medidas para reducir su impacto.

En 2024 hay un 29% más de municipios afectados respecto al año anterior y un 94% más si miramos a hace dos años. Este repunte no se debe solo a que los puntos de captación de agua estén peor, sino a que hay más municipios que no estaban reportando datos a Sanidad y al hacerlo han aflorado sus problemas. Según los datos del análisis, 54 municipios que no habían reportado mediciones en los últimos años han aparecido directamente con incumplimientos. Pero también hay 12 municipios que incumplieron el límite legal en 2023 y no han comunicado sus análisis de nitratos en el agua en 2024.
La ciencia está señalando el nivel legal de 50 mg/l como obsoleto. Los efectos en la salud empiezan en niveles más bajos si sucede de forma continuada. Por eso desde 2023 la normativa sobre agua de consumo obliga en España a tomar medidas ya en los llamados puntos críticos, que en el caso de la contaminación por nitratos son aquellos que superan los 30 mg/litro de forma sostenida.
Según el análisis de DATADISTA de los últimos tres años, más de un millón de personas viven en zonas consideradas "puntos críticos" de contaminación por nitratos. En estos municipios, el agua es potable, pero mantiene niveles de nitratos superiores a 30 mg/l de forma sostenida.
En estas circunstancias, los operadores están obligados a desarrollar Planes Sanitarios del Agua (PSA) para vigilar y frenar la contaminación.
El problema práctico es que muchos ayuntamientos y pequeños operadores carecen de capacidad técnica para redactar estos complejos planes de gestión. Para facilitar esta transición, el Ministerio de Sanidad ha desplegado en los últimos años un programa de seminarios formativos para explicar la legislación a los operadores. Por su parte, la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS) dispone de una guía rápida diseñada para ayudar a los municipios a aplicar la normativa.
Niveles obsoletos y la fuente de los nitratos
El límite legal de 50 mg/l que marca la Directiva Europea, lo estableció la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1962 para evitar una intoxicación aguda en lactantes (el llamado 'síndrome del bebé azul'), sin tener en cuenta los efectos de una exposición crónica durante años en adultos.
Un estudio realizado en 2018 en Dinamarca observó un aumento del riesgo de cáncer colorrectal a partir de concentraciones de solo 3,87 mg/l, una cifra drásticamente inferior al tope legal actual. En España, el proyecto MCC-Spain también encontró vínculos entre la ingesta acumulada de nitratos y tumores de próstata agresivos y cáncer colorrectal, incluso por debajo de los niveles permitidos por la ley, apuntando a la formación de compuestos cancerígenos en el organismo. Ante esta evidencia, el grupo internacional de expertos convocado por Dinamarca recomendó a finales de 2025 rebajar el límite a 6 mg/l para garantizar la protección de la población a largo plazo.

El origen del problema reside en el uso masivo de fertilizantes químicos en la agricultura y de los purines de la ganadería industrial. Cuando la tierra no puede absorber tanta cantidad, el exceso se filtra al subsuelo y acaba contaminando los acuíferos, que son la única reserva de agua potable para muchos de estos pueblos.
Este mapa muestra la correlación entre la concentración de municipios que incumplieron o son puntos críticos en 2024 y la situación en mal estado debido a la contaminación por nutrientes de sus acuíferos, según los datos del tercer ciclo de Planificación Hidrográfica (2022-2027).

Municipios de las provincias de Burgos y Soria, los más afectados
Entre las comunidades autónomas con mayor número de municipios con contaminación por nitratos en el agua del grifo se encuentran aquellas donde la agricultura y ganadería intensiva tiene un mayor impacto sobre las zonas vulnerables.
Castilla y León concentra el 60% de todos los municipios que tuvieron niveles de nitratos en el agua del grifo por encima del límite legal, muchos de ellos son pequeños pueblos de provincias como Burgos o Soria.

La Comunidad Valenciana es la región con mayor población abastecida afectada por la contaminación de nitratos. El municipio de Godelleta (Valencia) registró el valor más alto del año 2024 con 193 mg/l, casi cuatro veces el límite permitido.

En Baleares, la segunda comunidad con más vecinos afectados, destaca el caso de Manacor, donde 28.798 personas tuvieron restricciones de consumo al superar los 100 mg/l en algunas de sus redes de abastecimiento. El agua de la red solo se consideró apta de forma intermitente en 2024, generalmente tras algunas medidas de emergencia como diluir el agua de pozos contaminados con aportes de mejor calidad.

Zonas Vulnerables a Nitratos
Mientras los operadores gestionan el agua en la red, la normativa intenta frenar la contaminación en el origen. La Directiva de Nitratos establece que en aquellas áreas designadas como Zonas Vulnerables a Nitratos (ZVN), donde la concentración de nitratos en aguas subterráneas y superficiales ya supera los límites o está en riesgo de hacerlo, es obligatorio limitar el uso de fertilizantes para intentar frenar la contaminación.

Bajo los puntos que señalan los municipios con problemas de agua potable, el mapa muestra también estas Zonas Vulnerables a Nitratos. La Directiva Europea obliga a los Estados a identificar las aguas afectadas y designar estas zonas allí donde la agricultura y la ganadería contribuyen significativamente a la contaminación. Sin embargo, Bruselas permite elegir el modelo de aplicación: designar zonas específicas (el modelo que sigue España, donde las Comunidades Autónomas las declaran solo donde se detecta el problema) o aplicar programas de acción en todo el país. Países como Alemania, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos o Irlanda han optado por declarar todo su territorio como zona vulnerable a nitratos para asegurar una protección integral de sus recursos hídricos.
Para los gestores del agua urbana, estas líneas en el mapa no son suficientes. El gerente de AEOPAS, Luis Babiano, explica que la realidad operativa es que los ayuntamientos y empresas públicas están asumiendo costes millonarios para limpiar un agua que llega contaminada por la agricultura o la ganadería. Advierte de la "indefensión" del sector urbano, que se ve obligado a invertir en tecnología costosa para potabilizar el agua en lugar de solucionar el problema de raíz.
Desde AEOPAS señalan que falta coordinación entre las normas ambientales y la realidad del grifo. Reivindican que los perímetros de protección de las captaciones —las áreas de seguridad alrededor de donde se toma el agua— son una asignatura pendiente que el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) debe desarrollar urgentemente.
"No debemos limitar la inversión a soluciones tecnológicas de tratamiento, sino reforzar la vigilancia, la ordenación territorial y la protección preventiva de las fuentes de suministro, evitando la generación de riesgos en origen", explica Babiano.
El objetivo es dejar de depender de tratamientos cada vez más complejos y caros para centrarse en que el agua no se ensucie. "Reivindicamos que se desarrollen con carácter prioritario los parámetros de calidad, los instrumentos de control y los marcos de coordinación asociados a las zonas de captación, con el objetivo de consolidar una protección efectiva y estable de las fuentes de suministro y garantizar la sostenibilidad técnica, sanitaria y económica de los servicios de abastecimiento", concluye el gerente de AEOPAS.

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